El Modelo Educativo de la Universidad Mayor constituye el marco institucional que orienta la formación en sus distintos niveles y modalidades, en coherencia con la misión, los valores y los propósitos de la institución. Se sustenta en una formación integral, centrada en el estudiante y basada en competencias, que articula conocimientos, habilidades y actitudes para el desempeño profesional y la participación responsable en la sociedad.
Su desarrollo recoge la trayectoria del Currículum Mayor, implementado desde 2005, y da continuidad a sus fundamentos, incorporando nuevos énfasis para responder a las transformaciones del conocimiento, las disciplinas y el entorno laboral. Esta actualización profundiza la flexibilidad curricular, la interdisciplinariedad, la innovación educativa y el uso pedagógico de tecnologías, junto con fortalecer la evaluación de los aprendizajes y su vinculación con la mejora continua. De este modo, promueve experiencias educativas pertinentes y el desarrollo progresivo de las competencias a lo largo de la formación.
La propuesta formativa se organiza a partir de perfiles de egreso que integran las competencias específicas de cada disciplina con tres competencias sello del modelo. Estas expresan los atributos distintivos de la formación que entrega la Universidad Mayor y promueven capacidades transversales que complementan los conocimientos propios de cada ámbito profesional.
1Generación de Conocimiento y Pensamiento Crítico. Promueve el análisis, la reflexión fundamentada y la generación de conocimiento mediante el desarrollo del pensamiento crítico y la aproximación a la investigación, favoreciendo la comprensión y el abordaje de problemas en distintos contextos.
2Ética y Desarrollo Sostenible. Fomenta una actuación responsable, sustentada en principios éticos y en la comprensión de las implicancias sociales, económicas y ambientales de las decisiones, contribuyendo al bienestar de las personas y al desarrollo sostenible de la sociedad.
3Creatividad, Emprendimiento y Colaboración. Impulsa la generación de ideas y soluciones innovadoras, el desarrollo de iniciativas y el trabajo colaborativo, integrando distintas perspectivas y conocimientos para abordar los desafíos del entorno.
Estas competencias se desarrollan de manera integrada con la formación disciplinar y encuentran su expresión en los planes de estudio y las experiencias de aprendizaje que conforman la trayectoria de cada estudiante.
El Modelo Educativo reconoce al estudiante como protagonista de su aprendizaje y promueve experiencias que favorecen la participación activa, la autonomía, la reflexión y la aplicación del conocimiento en distintos contextos.
A partir del perfil de egreso, los planes de estudio articulan resultados de aprendizaje, asignaturas y experiencias educativas que contribuyen progresivamente al desarrollo de las competencias. Esta organización establece una relación coherente entre los propósitos formativos, las estrategias de enseñanza y los mecanismos de evaluación, favoreciendo la continuidad del aprendizaje durante la trayectoria estudiantil.
En este marco, la flexibilidad curricular y la interdisciplinariedad amplían las oportunidades de formación y favorecen la integración de distintas perspectivas. A su vez, las metodologías activas, el uso pedagógico de tecnologías, la investigación y la vinculación con el medio enriquecen las experiencias educativas y fortalecen su conexión con el ejercicio profesional y las necesidades de la sociedad.
La implementación de esta propuesta considera las particularidades de los distintos niveles y modalidades formativas, manteniendo principios institucionales comunes de calidad, pertinencia y coherencia curricular.
La evaluación acompaña el proceso formativo y permite conocer el avance de los estudiantes en el desarrollo de las competencias, aportando evidencias para analizar progresivamente el logro de los perfiles de egreso. Sus resultados constituyen una fuente de información para fortalecer los aprendizajes y orientar las decisiones de mejora curricular.
Este proceso se articula mediante el Sistema de Evaluación de la Efectividad Educativa (SEEE), que integra mecanismos de seguimiento y evaluación de los resultados formativos. Entre ellos destacan los hitos evaluativos integradores, desarrollados en asignaturas clave de los planes de estudio, que permiten recoger evidencias del logro de competencias en distintos momentos de la formación.
La información obtenida, junto con los resultados académicos y la retroalimentación de estudiantes, académicos, egresados, empleadores y otros actores relevantes, es analizada en las instancias de gestión curricular para identificar brechas, definir acciones de mejora y orientar la revisión y actualización de los planes de estudio.
De esta manera, la evaluación y el seguimiento de los aprendizajes contribuyen a mantener la coherencia entre los perfiles de egreso, las experiencias formativas y los resultados alcanzados, fortaleciendo la mejora continua de la formación que entrega la Universidad Mayor.
Descarga el documento oficial del Modelo Educativo de la Universidad Mayor y conoce los pilares formativos, los sellos de innovación y la estructura curricular flexible diseñada para preparar a los profesionales del futuro.