• catalina.mujica@umayor.cl

  • Call Us:(+89) 530-352-3027

Directora de Escuela de Ed. Parvularia entrega tips para desarrollar habilidades blandas

Una investigación publicada en la American Journal of Public Healt entregó más evidencia que relaciona las habilidades blandas de los niños en su primera infancia con el éxito en el desarrollo de su etapa escolar y su carrera profesional. Esto, luego de haber estudiado a un grupo de más de 700 niños durante 25 años.


Luego de aislar variables socioculturales, uno de los principales resultados es que cada punto por sobre el promedio en habilidades como compañerismo, trabajo en grupo y empatía aumentó en 54% sus posibilidades de terminar la educación superior y un 46% las de encontrar un trabajo.

Carolina Salamé, directora de la Escuela de Educación Parvularia de la U. Mayor, también es enfática en la importancia de educar a los niños con habilidades transversales y entrega consejos concretos para generar hábitos positivos en los niños:

-          Generar hábitos de alimentación, higiene, salud, aspecto físico; puesto que si aprenden y aprecian hábitos de cuidado de sí mismos y de vida saludable es más factible que logren desarrollar competencias para integrarlas a su vida.

-          Brindar espacios para las relaciones con otros niños, adultos y gente ajena a la familia: ello les permitirá ir conociendo el sentido de la amistad, a integrarse, a tener sus propias opiniones, a ser tolerantes, abiertos y a crear su personalidad.

-          Enriquecer su contexto cercano con herramientas orientadas a lograr el aprendizaje, tales como libros, juegos, excursiones a espacios culturales. Con ello se puede fomentar la exploración y desarrollar la curiosidad.

-          Hay que dejar momentos para que los niños jueguen de manera autónoma: que se hagan responsables de sus juegos, qué decidan a qué y con quién juegan.

-          No debemos de olvidar que para ayudar a un niño en el proceso de madurez y autonomía tenemos que pedirle que se responsabilicen de tareas desde pequeño y que éstas aumenten de manera progresiva a su edad.

-          Enseñarles a valerse por sí mismos y a que se enfrenten a nuevas situaciones. Cuando confían en sí mismos, es cuando empiezan a asumir sus responsabilidades.

-          Valorar sus esfuerzos como una forma de motivación, por ejemplo, elogiando el trabajo realizado y/o con otro tipo de premios, que no tienen porqué ser algo material. No se debe utilizar la “recompensa” como un sistema de soborno.