Escuela de Enfermería U. Mayor Temuco organizó seminario sobre primeros auxilios emocionales

Imprimir

Actividad se realizó en el marco del Día Mundial de la Salud Mental. 


Cada 10 de octubre, la Organización Mundial de la Salud, OMS, celebra el Día Internacional de la Salud Mental, que para este 2016 definió como tema los primeros auxilios emocionales.

En ese marco, la Escuela de Enfermería de la Universidad Mayor sede Temuco organizó un seminario en torno a estas primeras ayudas psicológicas, proporcionadas a personas que viven momentos de crisis ocasionadas por accidentes, desastres naturales o situaciones angustiantes en sus vidas.

Encabezado por la directora de la Escuela, Gina Muñoz, el seminario tuvo como expositores a Hugo Peña, ingeniero experto en prevención de riesgo y voluntario del Cuerpo de Bomberos de Temuco; Irma Rojas, enfermera, asesora del Programa de Salud Mental del Ministerio de Salud; Pamela Garrido, estudiante de Enfermería U. Mayor y miembro del Comité Regional Araucanía de Salud de la Cruz Roja Chilena; y Andrea Muñoz, enfermera jefa del Departamento de Urgencias, Emergencias y Desastres del Servicio de Salud Araucanía Norte. 

En su alocución, la directora Gina Muñoz destacó la importancia de la realización de este seminario en torno al Día Mundial de la Salud Mental, que por cuarta vez es conmemorado por la Escuela.

 

MANEJO DE EMOCIONES

Enfrentados a una crisis o a un accidente, las personas no reaccionan como normalmente lo harían. Serenar y manejar esos cuadros de estrés que tienen los afectados es parte de las labores de los equipos de emergencia que acuden a las labores de ayuda. Así lo advirtió en el seminario Hurgo Peña.

Para el experto en riesgo e integrante de los equipos de rescate del Cuerpo de Bomberos de Temuco, una cuestión central es que los profesionales sean capaces de manejar sus emociones. “Quienes forman parte de los equipos de rescate o ayuda deben mantener la tranquilidad, deben ser parte de la solución y no del problema”, explicó.

Además, Peña advirtió que en ese manejo de las emociones no está permitido el exceso de confianza  o el bloqueo total de lo emotivo, lo ejemplificó con el miedo. “Es necesario que quienes integran los equipos de rescate manejen el miedo, que debe estar presente, pero controlado.  Si alguien del equipo de rescate no siente miedo pasa a ser un factor de riesgo. Nadie se puede confiar”, dijo.