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Estudiante de Medicina e investigador publican estudio sobre el IMC y sus variables socioeconómicas en Chile

Sofía Palma, que cursa quinto año, y José Miguel Cabezas, del Centro de Investigación en Sociedad y Salud U.Mayor, analizaron los resultados de las Encuestas de Protección Social de los años 2009 y 2015 y concluyeron, entre otros, que mientras más años de educación tiene un individuo, menor es el IMC. “La educación resulta relevante en la implementación de estrategias de prevención y control, ya que se ha demostrado que la obesidad infantil es muy condicionante a un adulto obeso”, dijeron.


 

Un estudio transversal sobre la prevalencia del Índice de Masa Corporal (IMC) elevado en la población chilena y su relación con variables como el sexo, edad, educación, tabaquismo e ingreso económico, es el que realizaron Sofía Palma, estudiante de quinto año de Medicina y el académico José Miguel Cabezas, del Centro de Investigación en Sociedad y Salud (CISS), un ejemplo de la vinculación entre el pregrado y la investigación que se realiza en nuestra casa de estudios.

El trabajo comenzó en 2019, cuando Sofía realizó una pasantía de investigación en el CISS. La idea fue mezclar los intereses de ambos autores: el comportamiento de los individuos y la salud pública. Así decidieron utilizar los resultados de las Encuestas de Protección Social de los años 2009 y 2015, que entrega información sobre los individuos tanto a nivel morfológico como sociodemográfico.

Así, concluyeron que un 40% de los chilenos tiene sobrepeso (con un IMC sobre 25 kg/ m2), en tanto que 1 de cada 5 personas es obesa (con un IMC sobre 30 kg/ m2), existiendo mayor prevalencia de sobrepeso en hombres, mientras que la obesidad es más prevalente en mujeres. Además, la prevalencia de IMC elevado fue mayor en personas sobre el promedio de edad de los encuestados, que alcanzó los 45 años.

El estudio arrojó que existe una alta asociación entre el IMC y el nivel socioeconómico. Por lo general, los niveles socioeconómicos más altos tienden a tener una condición física de mejor calidad, medida en el IMC. Por el contrario, las personas con menores recursos tienden a tener un nivel de masa corporal mayor, lo que está asociado a una mayor prevalencia de enfermedades.

También detectaron una interacción entre el sexo y el nivel socioeconómico: las mujeres de menores ingresos tienen un IMC mucho más alto que las mujeres de nivel socioeconómico más alto. “Es una brecha más que juega en contra de las mujeres”, dice Cabezas.

 



En relación con los ingresos económicos, los hallazgos son contradictorios, ya que se encontró que la probabilidad de un individuo de tener sobrepeso aumentó a medida que su ingreso era mayor, mientras que la probabilidad de ser obeso disminuyó a medida que aumentó su ingreso económico.

El tabaquismo, en relación con el IMC elevado, demostró tener una relación inversa: las personas fuman para bajar de peso y, por lo tanto, tienen un IMC más bajo, pero sigue siendo dañino para la salud.

Entre los puntos más importantes se destaca la escolaridad. Los autores encontraron una relación inversa con la prevalencia de IMC elevado, es decir, mientras más años de educación tiene un individuo, menor es el IMC. Así, por cada 5 años de aumento en la educación, el IMC disminuye en 1 punto. “Esta información nos guía a enfocar nuestras acciones con mayor esfuerzo hacia quienes presenten menos años de educación”, dice Palma.

“La educación resulta relevante en la implementación de estrategias de prevención y control de IMC. Nos enfocamos en recomendaciones de prevención desde la educación, ya que se ha demostrado que la obesidad infantil es muy condicionante a un adulto obeso”, enfatizó.

Además de este punto, los profesionales proponen políticas públicas para mejorar el acceso a la actividad física y el deporte y disponibilidad de tiempo libre.

“Los programas de salud o de actividad física no puede ser una política pública ciega al sexo, edad y nivel socioeconómico de las personas: que existan ciclovías en una comuna como La Pintana tiene un efecto físico y social distinto a que existan ciclovías en comunas como Providencia”, comenta Cabezas.

Por eso, dice, “debiésemos promover actividades físicas en sectores de menores recursos y mayor nivel de carestía y no necesariamente seguir mejorando las capacidades de infraestructura en lugares donde ya los hay, que por lo general son las comunas más adineradas”.

En relación al tiempo, el académico plantea que “en la Región Metropolitana existe este círculo perverso, que mientras más alejado del centro se vive en condiciones más carentes, se cuenta con menos tiempo, infraestructura y recursos para realizar actividad física”, por lo que las autoridades deberían trabajar en acortar los traslados, mejorar el transporte público y reducir la jornada laboral, de modo que los ciudadanos tengan más tiempo para el deporte.

 

 

De una pasantía, a publicar un paper

Si bien la pasantía de Sofía duró cerca de tres meses, quiso seguir investigando hasta lograr el paper, que fue aceptado en la Revista Española de Nutrición Humana y Dietética y que está próximo a ser publicado.

“Fue una super buena experiencia estar en el CISS, conocer gente, ver lo que hacían. Aprendí mucho de las revistas académicas y con un buen resultado”, dice la estudiante, quien ya presentó el trabajo en el Congreso Argentino de Antropología Social de la Universidad Nacional de la Plata.

Por su parte, Cabezas sostuvo que la misión última de un investigador es lograr promover esta sinergia con el pregrado y que es posible conseguir publicaciones en revistas indexadas haciendo pasantías de investigación en las diferentes unidades de la U. Mayor. “Es un logro y una alegría ver que la herramienta, el énfasis y las ganas se pueden traspasar a estos estudiantes”, dijo.

Por eso, invitó a los alumnos a que se motiven a participar con los investigadores, en este caso, del CISS. “Nuestra formación interdisciplinaria nos permite interactuar con distintas disciplinas y profesiones. Son meses que sirven para aprender mucho sobre investigación aplicada y que si el trabajo se hace bien, se logran resultados concretos, como en este caso, lograr una publicación”, cerró.

 

 

 

Fuente: Diario Mayor